Bloc de notas

Gleaming Lights of the Souls

Conócete a mí mismo

¿Sabes de algún viaje que no sea interior? Puede alzarse el avión, zarpar la nave o silbar el tren que tarde o temprano afloran las mismas preguntas: ¿quién soy?, ¿quién eres? Es una: ¿qué somos?

En Copenhague los trenes circulan a tiempo, y a la hora precisa en que se nos ha indicado llega el convoy que habrá de trasladarnos al Museo Louisiana, uno de los más bellos que existen. Se baña en las aguas del estrecho de Oresund, y sus ventanales son como marcos de ese otro arte que en ocasiones nos regala la naturaleza.

Había estos días en sus paredes una exposición de autorretratos que ha dejado de estar; o tal vez nunca lo haga. Porque es en las obras ajenas al recorrido explícito de la exposición donde descubrimos los más sentidos autorretratos de este museo. ¿Qué son si no el hombre que camina y la araña que teje en alas diferentes del museo? Son Alberto Giacometti y Louise Bourgeois en estado puro.

¿Quién soy yo?, ¿quién eres tú?, nos interpela esta exposición que reúne ciento cincuenta obras de casi sesenta artistas. También nos recuerda dos hechos clave en la historia del autorretrato: el invento del espejo de cristal y la implantación del psicoanálisis.

Espejo de la mente. Así nos resulta ‘Gleaming Lights of the Souls’, el más sorpresivo de los autorretratos de esta exposición. Es en verdad una cámara oscura forrada de espejos de vidrio y de agua sobre cuyas superficies se multiplican hasta el infinito decenas de luces de colores centelleantes, y en cuyo interior pueden penetrar hasta dos personas a la vez. La concibió en 2008 Yayoi Kusama, la artista japonesa que vive recluida en un centro psiquiátrico a decisión propia.

La obra es parte de la exposición, pero también una de las instalaciones permanentes del museo. Es como una cápsula del tiempo sin tiempo. Un viaje: el viaje.

Esta entrada tiene 1 Comentario

  1. Artefacto says:

    Como mola el viaje!!!

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